La distribución urbana, un gran reto para las empresas de transporte urgente

Los problemas de tráfico son muy habituales en cualquier gran ciudad, esto hace incrementar la contaminación y que se tengan que adoptar medidas para intentar reducir los niveles de CO2 presentes, lo que afecta tanto a los particulares como a los profesionales.

Para las empresas de transporte urgente las restricciones al tráfico pueden llegar a ser un gran problema, puesto que en algunos casos les impiden llegar a prestar su servicio o hacen que tengan que dar grandes rodeos para llegar a un determinado sitio, lo que incrementa el coste del servicio.

De cara al futuro algunas ciudades están planteándose imponer la prohibición de circulación a automóviles, camiones y furgonetas que hayan sido matriculados antes de una determinada fecha, por contaminar demasiado.

Una medida de este tipo puede afectar directamente a las empresas de transporte urgente, así que ya están buscando soluciones para que el día que este tipo de medidas se hagan efectivas ellas puedan seguir desarrollando su labor con normalidad.

Hay varias alternativas. La mayor parte de las empresas de transporte urgente están optando por renovar sus flotas con vehículos de última generación. Parece que contar con vehículos nuevos y menos contaminantes se va a convertir en toda una necesidad para las empresas del sector.

Otra alternativa son los vehículos eléctricos. Algunas empresas ya los están incorporando en sus flotas y cada vez circulan por las ciudades más furgonetas eléctricas.

El principal inconveniente es que todavía no hay demasiados puntos de recarga y esto se ha convertido en la principal barrera para que los vehículos eléctricos comiencen a verse con más frecuencia.

Está claro que la contaminación es un grave problema y tanto las Administraciones Públicas como las empresas que más contaminan deben buscar soluciones que permitan reducir la huella ambiental y a la vez faciliten la prestación de servicios con niveles de normalidad.