El transporte de carga 

Servicio de transporte de carga

Con el crecimiento del ecommerce los servicios de transporte de carga tienen un rol cada vez más destacado, sin embargo, el servicio transporte de carga tanto local, nacional como internacional tienen una extensa trayectoria.

El servicio de transporte de mercancías cumple una función crucial en el abastecimiento a diferentes escalas dentro de las empresas o actividades comerciales de cualquier sector, se encarga del traslado de los productos de un lugar a otro según las normas que rigen cada tipo de actividad.

El transporte de carga tiene una función clave en la cadena logística

El origen y el destino del servicio de transporte de carga comprenden la distribución de mercancías de un área de distribución hasta el centro de abastecimiento de un comercio, así como la devolución, formando parte de la logística inversa.

En el servicio pueden tomar parte operaciones de embalaje, almacenamiento, estiba o embarque, y desestiba o desembarque.

El coste del servicio será el resultado de una cantidad de factores como el volumen y peso de la carga, las distancias del recorrido y el tipo de vehículo, así como las operaciones en las que toma parte la empresa encargada del servicio.

El tiempo es un factor clave, sobre todo cuando se trata de mercancías que requieren condiciones controladas específicas, como los alimentos perecederos, congelados y refrigerados.

Un servicio competitivo de transporte de carga ofrecerá diversas alternativas, tanto en materia de operaciones como en opciones de tipo de vehículo, flexibilidad de horarios y áreas de distribución, entre otras.

Diferencias entre flete y servicio de transporte de carga

Un servicio de transporte de carga supone responsabilidad y seguridad. Una empresa especializada en este tipo de servicios, además de contar con habilitación y autorizaciones para realizar el servicio, garantiza la entrega de la mercancía en los tiempos y lugares acordados.

El transporte de bienes de alto valor comercial debe estar asegurado ante cualquier eventualidad con un servicio integral que lo respalda, mientras que un flete constituye sólo el alquiler de un vehículo para realizar el traslado de bienes de un lugar a otro, pero que no supone un servicio especializado.