El transporte logístico, de transportista a operador logístico estratégico

Para la optimización de las operaciones entender la multiplicidad del transporte logístico se ha convertido en una necesidad.

A medida que aumenta la diversidad de canales de comercialización de productos las operaciones en la cadena de suministro se complejizan y resulta necesario revisar los tipos de transporte logístico que mejor se adaptan a las necesidades.

Los medios en los que se realiza el transporte de mercancías, aéreo, martítimo, fluvial, por ferrocarril o por carretera, es sólo una parte de la diferenciación en el flujo de la estrategia logística.

Logística del transporte terrestre

El transporte terrestre está presente en la mayoría, sino en todas, las estrategias logísticas.

En alguna parte de los procesos que conforman la gestión de la cadena de suministro, las mercancías serán transportadas por carretera, sea hasta un almacén y hasta el consumidor final.

Los requerimientos en cuanto a transporte de mercancías varían significativamente en función del tipo de industria, dependiendo de diversos factores como peso, volumen y tipo de carga.

En un contexto actual, apalancado por la inmediatez del comercio electrónico, la tercerización del transporte gana reconocimiento y popularidad.

De transportista a operador logístico estratégico

La demanda de servicios de entrega más complejos e inmediatos en los diferentes puntos de la cadena de suministro, obliga a la logística a plantear soluciones de transporte más eficaces.

El transporte, como actividad estratégica, requiere ahora de operadores logísticos que aporten:

  • Logística de almacén y gestión de inventario
  • Transporte apropiado en peso, volumen y características (diferencial para mercancías especiales, refrigeradas, peligrosas, etc.)
  • Distribución de envíos y servicio de entregas al consumidor final

Estas operaciones determinan la elección del operador logístico y lo posicionan como un socio estratégico de la cadena de suministro y de la imagen de la empresa.

La calidad y flexibilidad del servicio de el transporte logístico alineado con la estrategia de la empresa se resume en la satisfacción de los clientes y consumidores finales.