¿Qué es el tacógrafo?

¿Qué es el tacógrafo?

En el entorno del transporte de mercancías se oye hablar con frecuencia del tacógrafo, un dispositivo elemental para acreditar que la empresa se ajusta a la legalidad y los conductores hacen los descansos que les corresponden.

Los tacógrafos son de uso obligatorio en vehículos que tengan un peso superior a los 3.500 kilos o que puedan transportar a nueve o más personas (incluyendo el conductor). Se trata de un dispositivo que se encarga de registrar los datos relativos a la circulación del vehículo y actividades del conductor.

Con el tacógrafo podemos hacernos una idea del viaje: kilómetros recorridos, pausas realizadas, tiempos de descanso, velocidad, etc.

Todavía quedan tacógrafos analógicos, pero en la actualidad se está apostando por los digitales. Aunque hay diversas marcas, todas funcionan de forma muy similar.

Los conductores deben insertar su tarjeta en el dispositivo al comienzo de su jornada, seleccionando datos como el país o la Comunidad Autónoma en la que están y la actividad que van a realizar. Al finalizar la jornada también se debe introducir manualmente en el dispositivo el lugar en el que se está.

En el caso de que en un mismo vehículo vayan dos conductores, cada uno de ellos deberá introducir su tarjeta en la posición del conductor cuando haya un cambio de turno.

El tacógrafo se utilizar para hacer un control del trabajo de los transportistas y permite a la Guardia Civil comprobar si se han respetado los tiempos de descanso. Pero en realidad tiene más funciones.

Este dispositivo monitoriza la actividad de los conductores y analizando sus datos se pueden detectar nuevas formas de conseguir un servicio más eficiente. Por ejemplo buscando rutas alternativas para llegar a un mismo lugar que sean más rápidas, o estableciendo un código de buenas pautas de conducción para conseguir un consumo más eficiente del combustible.