Transporte y cadena de suministro

El transporte de mercancías y la cadena de suministro

El transporte de mercancías participa de cada parte de la cadena de suministro. Siendo una pieza clave, su gestión eficaz resulta fundamental para asegurar competitividad y mejores resultados.

El trasporte es funcional a diferentes procesos que aseguran, por una parte, las existencias en almacén y, por otro lado, las entregas a los clientes en los tiempos acordados.

Una mala gestión del transporte impacta negativamente tanto en los clientes, por las demoras quejas o comentarios negativos, como en la cadena productiva y gestión de activos.

 

Gestión eficaz del transporte en la cadena de suministro

Actualmente existen diversas herramientas que tienen como finalidad mejorar la eficiencia de la logística, y en particular del transporte de mercancías, contribuyendo a reducir costes como eje central de la optimización de recursos.

Tanto en el canal de aprovisionamiento como en la cadena de distribución, la optimización del transporte contribuye a reducir y maximizar recursos económicos disponibles.

Como en la actualidad la velocidad es fundamental, el transporte por carretera, a menores volúmenes y, sobre todo en la última milla, termina siendo el foco de inversión. Sin embargo, que este transporte tenga igual o menor impacto en los costes depende del compromiso con el cliente.

 

El valor de la confianza de los clientes

La percepción que los clientes tienen sobre el servicio de logística tiene un gran impacto en el conjunto del negocio.

Las entregas a tiempo y en condiciones generan confianza en el servicio y fortalecen la relación, evitando que el cliente considere ofertas de la competencia. En cambio, un servicio deficiente, con demoras o pérdidas por daños en las mercancías, genera desconfianza, pérdida de clientes estables e incluso de clientes potenciales.

Por eso, en la cadena de suministro un transporte de mercancías correctamente gestionado desde el aprovisionamiento hasta la distribución y post-venta, hacen una gran diferencia en la competitividad del negocio y la mejora en los costes de producción.